JACULATORIA AL ETERNO PADRE

 

 ¡Oh Padre Eterno! yo os ofrezco la preciosísima Sangre de Jesucristo, en expiación de mis pecados, y por las necesidades de la Santa Iglesia.

 

**Pío VII, con Rescripto de 22 de marzo de 1817, concedió para siempre 100 días de indulgencia por cada vez que se rece dicha jaculatoria. (Indulgencia parcial)

CONSAGRACIÓN A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE JESUCRISTO

(Por favor rezar diariamente y meditando).


Consiente y Misericordioso Salvador, en mi insignificancia y Tu sublimidad, yo me postro ante Tus pies y Te agradezco por todas las pruebas de tu gracia mostradas a mi, tu desagradecida criatura. Yo te agradezco especialmente por salvarme mediante Tu Preciosa Sangre, del poder destructor de satanás

. En presencia de mi querida Madre María, mi ángel de la guarda, mi santo patrono y de toda la compañía del paraíso, me dedico voluntariamente, con un corazón sincero. oh, queridísimo Jesús, a tu Preciosa Sangre por medio de la cual redimiste al mundo del pecado, la muerte y el infierno.

 

Yo te prometo que con la ayuda de tu gracia y con mi más grande fortaleza, promulgaré y creceré en la devoción a Tu Preciosa Sangre, el precio de nuestra redención de manera que Tu Adorable Sangre sea honrada y glorificada por todos.

 

De esta manera, yo deseo hacer reparación por mi deslealtad hacia Tu Preciosa Sangre de Amor, y recompensarte por las muchas profanaciones que los hombres cometen en contra del Precioso Precio de su salvación. Ojala que mis propios pecados, mi frialdad y todos los actos irrespetuosos que he cometido en contra de tu Santa y Preciosa Sangre puedan ser borrados.

 

Contempla oh, querido Jesús, te ofrezco el amor, honor y adoración, que tu Santísima Madre, tus fieles discípulos y que todos los santos han ofrecido a tu Preciosa Sangre. Te pido que olvides mi falta de fe y frialdad del pasado y que perdones a todos los que te ofenden. Rocíame, oh Divino Salvador, y a todos los hombres con tu Preciosa Sangre, de manera que nosotros, oh amor crucificado, te amemos de ahora en adelante con todos nuestros corazones, y que merecedoramente honremos el precio de nuestra salvación. Amén.

DEVOCIÓN A LA PRECIOSA SANGRE

 

En Julio de 1995, exactamente a las 3 de la tarde, hora de la Divina Misericordia, Nuestro Señor llamó por primera vez a Bernabé Nwoye, un joven de 17 años, de Olo, Estado de Enugu, Nigeria. Nuestro Señor pidió a Bernabé que adorara Su Preciosa Sangre, y lo consolara de todos los ultrajes cometidos contra Ella. 

 

Dos años después, el Señor le enseñó el Rosario a la Sangre Preciosa (en una visión), y todas las plegarias que lo componen. Los mensajes, oraciones e himnos, lo mismo que las instrucciones, dados directamente por Nuestro Señor, Su Madre María, Ángeles y Santos, entre 1997 y 2001, constituyen la Devoción a la Preciosa Sangre.

Historia

Un joven nigeriano con una larga historia de devoción a la Virgen María, sostiene que por casi diez años, ha recibido mensajes de Cristo, la Virgen María y los Ángeles, sobre una nueva devoción a la Preciosa Sangre de Jesús, a fin de detener lo que él describe como un "castigo" por venir.

 

Su nombre es Bernabé Nwoye, del remoto pueblo de Olo en el estado de Enugu en Nigeria. Los mensajes han recibido el Nihil Obstat del Reverendo Stephen Obiukwu, una autoridad arquidiocesana. Un libro de oraciones, dictado a Bernabé por Jesús ha recibido el Imprimatur del Obispo Ayo María Atoyebi de Illorin. La Devoción a la Preciosa Sangre -el centro de la revelación- ha sido instituida en la diócesis y se reza cada Jueves. La Devoción se remonta a una monja francesa llamada Marie Chambón quien murió en olor de santidad en 1907, y había profetizado que la victoria final de la Iglesia sobre las fuerzas de la oscuridad sería apoyada por la devoción a las cinco Llagas de Jesús y a Su Preciosísima Sangre.

 

Esta profecía ha sido conectada a las revelaciones de Nwoye, ahora de 26 años, estudiante universitario de ingeniería, y miembro del Ejército Azul de
Fátima, cuyos mensajes empezaron en 1995 cuando él escuchó una voz:

 

"Estaba preparándome para un examen, cuando escuché una voz que me llamaba: Bernabé, Bernabé... volteé para ver quién me llamaba, y no vi a nadie. Miré mi reloj; eran las 3:01 p.m. Estaba intrigado por la llamada, cuando empecé a escuchar una canción: Sangre de Jesús. Al terminar la oración, se repitió la canción. Después, escuché la segunda llamada:

 

Bernabé, consuélame, adora Mi Sangre Preciosa... Yo soy el agonizante Jesucristo".

 

Según Bernabé Nwoye, Jesús pidió la Devoción en reparación por los pecados de la humanidad. El vidente dice que se le dio un rosario de la Sangre Preciosa y se le dijo que las oraciones e invocaciones que lo acompañan conllevan 12 promesas incluyendo protección contra muerte súbita, una indulgencia por cuatro años, y liberación de almas del purgatorio. El rosario tiene 12 cuentas, en vez de la década usual, representando las 12 tribus de Israel.

 

"Cuando se rece este rosario, Mi Sangre Preciosa convertirá a todo Israel, que significa el mundo entero" le dijo Jesús. "Cada vez que se rece el Padrenuestro y el Avemaría en el rosario, se honran las Llagas místicas, los dolores y la Sangre Preciosa de los agonizantes y adoloridos corazones del Hijo y de Su Madre. Les aseguro que muchas heridas serán sanadas. La misericordia del Padre se multiplicará. El Espíritu Santo descansará sobre vosotros, y Mi Sangre Preciosa fluirá".

 

Bernabé sostiene que se le concedieron visiones sobre la persecución del Papa, un período de oscuridad inusual, y de científicos trabajando sobre un microchip amenazante, el precursor de la "marca de la bestia".

 

Bernabé, activo hace mucho en devociones Marianas, dice que Jesús se ha quejado específicamente acerca del aborto, codicia, materialismo, injusticia social, cultismo, y más aún, lujuria, todo esto existiendo en el mundo de hoy. La sangre de los bebés no nacidos "conmueve el Cielo, más aún que la sangre de Abel" dice el vidente que Jesús le ha dicho. Jesús también se ha lamentado por las prácticas modernas en la Iglesia, tales como la Comunión en la mano, la distribución de la Eucaristía por laicos, la música estruendosa, y el palmoteo.

 

La comisión designada para estudiar las apariciones aprobó la Devoción y el Rosario, sobre los cuales Jesús le dijo a Nwoye que a través de ellos "realizaría grandes milagros".

 

Un reporte británico dice que una mujer cuyo bebé murió en su matriz, y que tenía programada una cirugía para extraerle el feto, después de rezar el Rosario a la Sangre Preciosa, los médicos descubrieron que el bebé (una niña) estaba vivo, que no solamente sobrevivió, sino que ya tiene seis años.
Otras oraciones que se le dieron a Nwoye, enfocan sobre la adoración a Jesús, que nos protegerá contra las tormentas, los rayos, y otras cosas durante lo que el vidente dice que será una tribulación.

 

La Devoción también ofrece protección de los cinco sentidos corporales. Incluye también plegarias que Jesús oró mientras colgaba de la Cruz en su agonía.

 

En total, 11 plegarias místicas derivadas de las visiones, que dice son efectivas para servir de Bautismo a los bebés abortados, y proteger a los fieles de las fallas en la fe, los pecados de la carne, maldiciones de ancestros, y daños durante el "castigo final".

 

Algunas de las oraciones son para recitarlas durante un período llamado la Hora de Getsemaní (una hora reservada entre Jueves a las 11 p.m. hasta viernes 3 a.m.) Esta devoción es la que es llevada a cabo en la diócesis de Kwara.

 

"Estoy siempre en Getsemaní, a causa de la hora que se acerca, la terrible hora, tan espantosa y aterradora, hijos Míos" dice Jesús. "Hijos Míos... ¿cuántos sobrevivirán? Permanezcan Conmigo en Getsemaní, a fin de que no flaqueen cuando llegue la hora".

 

La "última misericordia", sostiene el vidente, es un "gran sello" de la Sangre Preciosa, que protegerá del "anticristo" - el Sello de la Sangre contra el sello del mal.

 

Nuestro Señor, explicó que en este tiempo del mal. El deseaba crear un tabernáculo viviente en nuestras almas, para vencer la resequedad espiritual que vendrá. "Durante el Gran Castigo, muchos serán probados en su fidelidad a Dios, y aquellos que no tengan suficiente Gracia, caerán".

 

El "sello" se concede cada tercer viernes, especialmente durante la Cuaresma. Para obtener el sello, se debe participar de los Sacramentos, especialmente de la Confesión y la Eucaristía; llevar a cabo los cinco meses consecutivos de "Horas de Getsemaní, y procurar recibir el sello de protección durante la consagración del vino durante la Misa.

 

El Cielo desea unir esta Devoción a la Sangre Preciosa de Jesús a las devociones más antiguas tales como la del Sagrado Corazón, la Divina Misericordia, y la Medalla Milagrosa en preparación para las potenciales calamidades. Bernabé también sostiene que a través del crucifijo de Jesús Agonizante con la Sangre fluyendo de sus heridas, también seremos protegidos... Dice que este crucifijo tiene un poder especial contra el mal... La comisión teológica designada por el Obispo Anthony Gbuji de Enugu, revisó los mensajes dictados al vidente desde 1997 al 2000. La Sma. Virgen María ha dicho al vidente que durante la tribulación, es muy importante hacer: "reparación, reparación, reparación", repitiendo el mensaje de Fátima.

 

A través de esta gran Devoción, Dios ha dado a Su remanente un arma para vencer los poderes del infierno. Todos los dones celestiales tales como la Santa Misa, la Confesión, el Rosario a la Virgen María, y a la Preciosa Sangre, son para ser utilizados en estos turbulentos tiempos.